
Diciembre tiene una energía agridulce. Mientras el mundo nos empuja a celebrar, comprar y «estar felices», nuestro mundo interno a menudo pide otra cosa: pausa, reflexión y, a veces, tristeza.
Es natural. El final de un año es, en esencia, un pequeño duelo. Es despedirnos de una versión de nosotras mismas que no volverá. Es reconocer los planes que no se cumplieron, las personas que ya no están cerca o simplemente el paso implacable del tiempo.
Para poder recibir lo nuevo con los brazos abiertos, primero necesitamos soltar lo que ocupan nuestras manos. Y «pensar» en soltar no es suficiente. Necesitamos un acto físico.
Hoy te propongo un Ritual de Collage Terapéutico. Es una de mis técnicas favoritas porque imita el proceso de la vida: necesitamos romper (cortar/rasgar) para poder construir algo nuevo.
¿Por qué el Collage para la Tristeza y el Cierre?
La tristeza es una emoción lenta que nos pide digestión. El collage es perfecto porque no te exige «dibujar» nada (lo cual puede ser intimidante si estás baja de energía). Solo te pide elegir, cortar y reubicar. Es un acto de ordenamiento interno.
Materiales que Necesitarás:
- Revistas viejas, periódicos o fotos que ya no signifiquen nada para ti.
- Tijeras y pegamento.
- Una hoja de papel en blanco (tu base).
- Una vela (opcional, para marcar el inicio del ritual).
Guía Paso a Paso para tu Cierre de Año
Paso 1: La Recolección Intuitiva Enciende tu vela. Piensa en tu 2025. No busques imágenes «bonitas». Busca imágenes que resuenen con lo que quieres dejar ir: un miedo, un hábito, una relación, una exigencia, una tristeza específica. Rasga esas imágenes. No uses tijeras todavía si no quieres; rasgar con las manos es liberador.
Paso 2: El Caos Controlado Pon todos tus recortes sobre la mesa. Ese es el «peso» de tu año. Míralo. Reconócelo. Dale validez a eso que fue difícil. No lo juzgues, solo obsérvalo.
Paso 3: La Transformación Ahora, toma tu hoja en blanco. Empieza a pegar esos pedazos, pero dales un nuevo sentido. Quizás esa imagen oscura se convierte en la sombra que da profundidad a algo más brillante. Quizás superpones una palabra de esperanza sobre una imagen de cansancio. Estás tomando la «materia prima» de tu dolor o cansancio y la estás convirtiendo en una composición nueva.
Paso 4: El Agradecimiento Cuando termines, mira tu obra. Ya no son pedazos rotos; es una historia completa. Di en voz alta o internamente: «Gracias por lo que me enseñaste. Te honro y te dejo ir.»
La tristeza y la nostalgia no son enemigas; son parte del ciclo de la vida. Aprender a transitarlas sin quedarnos atrapadas en ellas es una habilidad emocional clave.
Si sientes que necesitas más herramientas para navegar estas emociones densas, en mi Ebook «Universo de Emociones» dedico un capítulo entero a la Tristeza.
Encontrarás actividades específicas para abrazarla, escuchar su mensaje y dejarla fluir, incluyendo plantillas diseñadas para esos días en los que no tienes energía para empezar de cero.